TORSIÓN GÁSTRICA EN PERROS
Esta infografía nace de la experiencia personal, de esos momentos llenos de incertidumbre.
Ver a mi perrita de 13 años enfrentarse a una torsión gástrica me hizo darme cuenta de lo importante que es detectar los síntomas a tiempo. Quería compartir este aprendizaje para ayudar a más personas.
Empezaron los síntoma: nerviosismo y arcadas sin poder vomitar. Apretaba muchísimo el cuerpo intentando respirar. Por suerte me pilló en casa y pude llevármela al veterinario corriendo. En este caso, es FUNDAMENTAL actuar de forma rápida; tan solo unos pocos minutos pueden ser decisivos.
De camino al veterinario, se le empezó a hinchar el vientre. Ecografía, vaciado de gases, radiografía… Y a quirófano para una gastropexia. Gracias a la rápida intervención del equipo veterinario, todo salió bien y mi perrita se pudo recuperar.
Fue una situación difícil… Por eso hice esta infografía. Porque conocer las señales de alerta de esta afección tan potencialmente mortal, es muy importante para poder detectarla a tiempo y actuar lo antes posible.





